Al pasar de los años, en especifico, en el transcurso de mi infancia no tenía muy claro a qué quería dedicarme el resto de mi vida, y más en esa edad donde queremos ser y hacer de todo.
Soñamos con ser doctoras, veterinarias, diseñadoras de modas, y lo que nunca puede faltar, hasta con ser princesas, lastimosamente llega un punto donde vamos despertando poco a poco de ese sueño y es el momento de entrar a la cruda realidad, donde comienzas a darte cuenta que es necesario quitarse la corona y ponerse la armadura.
Pero aunque para la mayoría de las personas sea todo un proceso llegar a la conclusión de lo que quieren, puedo decir que me siento privilegiada, por el hecho de que no sé en qué momento empecé a esclarecer mi mente y darme cuenta de que la psicología es lo que hasta el día de hoy me apasiona y no ha cambiado desde hace aproximadamente unos 4 años y en el lapso de este tiempo pude ir descubriendo en mí habilidades que he ido adquiriendo con el paso del tiempo sin darme cuenta, las cuales me ayudan a desarrollarme como psicóloga.

No hay comentarios:
Publicar un comentario